Como componente esencial para el correcto funcionamiento de un coche con transmisión manual, el embrague requiere un mantenimiento regular. De los tres componentes principales de un kit de embrague (el cojinete de desembrague, el plato de presión y el disco), suele ser el disco el que se desgasta más rápido. Por lo tanto, es crucial reconocer las señales de desgaste del disco de embrague, que son muy similares a las de un embrague desgastado, para evitar averías en carretera.
¿Cuáles son los síntomas de un disco de embrague desgastado?
Varios comportamientos pueden indicar desgaste del disco de embrague.
El pedal del embrague se endurece.
Cuando hay que aplicar más presión de la habitual al pedal para accionar el embrague, es señal de que el disco de embrague está desgastado y debe sustituirse lo antes posible.
Al arrancar el motor se produce un tirón. A menudo, los tirones son señales de advertencia de que el disco de embrague ya no está en buen estado y podría romperse en cualquier momento. Los cambios de marcha se vuelven menos suaves.
Cuando cambiar de marcha se vuelve difícil, es probable que el disco de embrague esté desgastado. La caja de cambios también puede hacer ruidos inusuales al cambiar de marcha. En este caso también, conviene comprobar el desgaste del disco de embrague.
El motor gira sin que el coche acelere.
Cuando el motor gira pero la velocidad no aumenta, el embrague patina. Esta es una señal que debe tomarse en serio, ya que el desgaste del disco de embrague probablemente sea significativo.





